¡Estamos por poner en marcha nuevamente el taller de Pantry Detox aquí en Dallas! Y este artículo queda como anillo al dedo para explicar el porqué es tan importante conocer algunos de los riesgos que hoy tenemos al ir y comprar nuestros alimentos en un supermercado.

Necesitamos aprender a elegir BIEN. Y esto se logra, en gran medida, sabiendo leer las letras chiquitas de las etiquetas de los productos.

Lo que encuentras al frente de la etiqueta, con letras grandes y vistozas, sirve para VENDER. No necesariamente es información en la cuál puedas basar tu decisión de comprar sanamente.

De manera gráfica, y hasta chistosa, esta revista digital nos muestra cómo deberían de ser las etiquetas de los productos si realmente quisieran comunicar la VERDAD de lo que contienen.

Algunos ejemplos comunes:

  • Creemos que nuestros hijos toman “leche de fresa”, cuando lo que le da el color rosa es un químico llamado “Rojo #40” creado en un laboratorio.
  • Suponemos que nutrimos a nuestra familia con una rica sopa de verduras enlatada, cuando las verduras son uno de los últimos ingredientes presentes en el producto.
  • Estamos bastante seguros de que condimentamos nuestros alimentos con “caldito de pollo” (maravilloso polvo amarillo), cuando lo que estamos agregando es otro químico llamado Glutamato Monosódico, el color artificiar amarillo #5, sal, azúcar, por mencionar sólo algunos de sus ingredientes principales.
  • Embarramos nuestro pan tostado de crema de nueces o cacahuates creyendo que es el principal elemento presente en el producto. Sin embargo, el azúcar, o aún peor, el Jarabe de Maíz de Alta Fructosa (otro químico producido en laboratorio) lleva la delantera.

Los ingredientes creados en un laboratorio aportan textura, sabor, color…todo para hacer apetecible un alimento altamente procesado. Sin embargo, ¿me nutren? Más aún, ¿el consumo de estos ingredientes artificales están ligado a algún tipo de enfermedad?

Existe una liga directa entre el uso frecuente de ingredientes artificiales, químicos, tóxicos, con los problemas de obesidad, neurológicos, cáncer y otras enfermedades crónicas que hoy vivimos.

¿Qué queremos dar a nuestro cuerpo? ¿Cómo queremos alimentar y nutrir a nuestra familia? ¿Quiero comida REAL o ARTIFICIAL?

Es mi deseo que todo aquello que tengas en tu refrigerador y en tu despensa SUME a tu salud. No necesitamos elaborar menús súper complicados. Si tienes los insumos correctos podrás preparar cosas sencillas, súper sanas y muy ricas.

Participando en Pantry Detox tendrás las herramientas necesarias para entender mejor y tomar decisiones acertadas. Hablaremos también sobre cómo elegir frutas y verduras orgánicas o convencionales cuidando tu presupuesto, y del abuso del azúcar en los alimentos procesados.

Aprenderás lo necesario para nutrirte como #superviviente. ¡Estarás listo para elegir mejor lo que pones en tu boca y por tanto lo que nutre a cada una de tus células! Aquí te comparto la información: