¿Piensas en cosa peor que estar enfermo mientras viajas? Ya sea por placer o trabajo, queremos y necesitamos sentirnos bien para disfrutar y lograr los planes propuestos en nuestros viajes.

¡Esta semana tengo viaje en puerta! Estoy súper emocionada de encontrarme con amigas muy muy queridas a las que tengo sin ver años (¡a algunas más de 18 años!). Así es que además de hacer maleta, estoy repasando aquellas cosas o prácticas que me ayudarán a mantenerme y regresar con salud de mi viaje. Así podré disfrutar al máximo.

De acuerdo a Gary Greenberg, psicoterapeuta con práctica en Connecticut, podemos hacer 4 cosas concretas para reducir el riesgo de enfermar mientras viajamos:

a) Procura evitar tocar superficies comunes en lugares públicos, y si lo haces, evita tocar tu nariz, boca u ojos. Lavar muy bien las manos, con agua y jabón, es el mejor remedio para esto. Si quieres saber cómo lavar las manos adecuadamente puedes leer más aquí.

b) Reducir o manejar adecuadamente el estrés que puede implicar viajar. Para algunas personas genera tensión el salir de casa o alejarse de lo cotidiano. Hacer ejercicios de relajación sencillos, respiraciones profundas, pensar en alguna idea agradable del viaje por hacer, investigar sobre los sitios que visitarás, pensar en las personas que encontrarás, leer tus libros favoritos, etc., ayuda a tu distracción y relajación.

c) Dormir bien. Dentro de lo posible, trata de descansar antes de que el viaje inicie. Si esto no es posible, aprovecha los traslados (¡siempre que no manejes, por supuesto!). Descansar lo suficiente permite que tu sistema inmune responda y te defienda si es que algún virus, bacteria, hongo, parásito quiere hacer de las suyas.

d) Comer bien. De primera mano sé que esto a veces es complicado. Recuerdo que encontrar comida saludable en aeropuertos o terminales ha sido todo un reto. Sin embargo, puedes planear y proponerte comer lo más sano posible. Lleva snacks saludables contigo. Come frutas y verduras lo más que puedas y entre comidas fuertes. Disfruta de la comida nueva y diferente que el viaje trae consigo; sin embargo, escucha bien a tu cuerpo, cómo se siente, cómo reacciona, y toma decisiones acertadas para tu salud.

Y de mi cosecha añado:

e) Lleva siempre un “botiquín de primeros auxilios” con tus remedios naturales preferidos: algunos tés, aceites esenciales, vitaminas u otros suplementos que te ayuden a estar bien.

f) ¡Disfruta mucho! Reír, conocer, descubrir, alcanzar, gozar…¡todo esto también ayuda a generar endorfinas! Y las endorfinas son conocidas comos las hormonas de la felicidad: reducen el dolor y nos ayudan a sentirnos bien, y a ESTAR bien. Siempre me repito que los “momentos felices sanan”. Estoy convencidísima de ello.

g) Piensa y visualízate con mucha salud de ida y vuelta. Pensamientos generan conductas. Estarás bien, ¡y vendrás aún MUCHO mejor!

Bon Voyage…