Recientemente comencé a estudiar una especialización en Psicología Positiva a través de la Universidad de Pennsylvania. ¿Porqué elegí este tópico? Porque el pensamiento positivo es uno de los pilares más importantes en Rosa es Rojo: le apostamos a que con una buena nutrición, actividad física adecuada, salud emocional y pensamiento positivo podemos lograr sentirnos y estar mejor. Es decir, queremos con esta fórmula caminar hacia nuestro BIENESTAR.

 

Algunos dirán que esto significa alcanzar la felicidad. En parte sí, pues “felicidad” es un componente importante del bienestar; sin embargo, no es el todo.

 

¿A qué me refiero? Personalmente considero a la felicidad como una emoción positiva, agradable, increíble, buena, ¡deseada! Sin embargo, hay momentos poco o nada agradables, no deseados inclusive, que suman también a mi bienestar.

 

A ver, ¿entonces las adversidades y retos pueden ayudar a mi bienestar? Si tú así lo quieres, sí. Pueden contribuir increíblemente a tu bienestar.

 

El Dr. Martin Seligman, fundador de la psicología positiva, repite muy frecuentemente que el positivismo (bienestar) no es la ausencia de lo negativo. Lo que sentimos y vivimos como “negativo” (dolor, enfermedad, pérdida, etc.) ha estado, está y estará. ¡Es parte esencial de la vida! Y en nosotros está decidir vivir esas experiencias sumiéndonos en un estado mental de tristeza y depresión o bien CRECIENDO y siendo mejores seres humanos.

 

Siendo así, ¡bienvenidas las adversidades y los retos!

 

¿Porqué algunas personas pueden lograr este crecimiento y otras no? Seligman habla de un término que me ha encantado: la incapacidad emocional.

 

Ante una crisis, la que sea, hay personas que quedan incapacitadas emocionalmente, es decir, sumidas en un abismo, desbaratadas de manera permanente, sin posibilidad de aprender algo que los lleve a un crecimiento concreto.

 

Por otra parte, hay otras que son INMUNES a esta incapacidad emocional. ¿Pero porqué? ¿A qué se debe? Dr. Martin reconoce tres características clave en las personas inmunes a la incapacidad emocional, es decir, aquellas que CRECEN después de las adversidades.

 

Estas personas inmunes a la incapacidad emocional…

 

  1. …Viven la adversidad con la clara idea de que es algo TEMPORAL. Es decir, no es algo permanente y para toda la vida. Si estoy enfermo, si tengo algunos efectos secundarios de “x” medicamento, si tuve alguna pérdida de algún familiar….las cosas en el estado de “crisis” no son así para siempre. Todo pasa.
  2. …Viven la adversidad sabiendo que es algo LOCAL y no GENERAL. Tal vez estoy enfermo de x, pero no de y. Tal vez perdí a; sin embargo, no perdí b. Tal vez fracasé en esto; sin embargo, logré éxito en aquello.
  3. …Viven la adversidad sabiendo que ellos tienen el control, que pueden hacer algo concreto para mejorar el estado en el que se encuentran. Aunque sea algo pequeño y concreto: puedo hacer algo al cambiar mis hábitos de alimentación, mi forma de pensar y sentir. Tengo el control porque decido qué quiero y cómo quiero vivir la prueba.

 

¡Estas tres características definen a un SuperViviente, a un resiliente, a aquel que crece después de una adversidad!

 

¿Es fácil? A veces no. ¡De hecho puede ser tremendamente complejo! Por eso necesitamos pedir ayuda, acompañamiento, grupos de apoyo, platicar con otros que pasan lo mismo, ver otras situaciones aún más complejas que la nuestra para practicar la empatía….

 

A estas tres características de Seligman yo agregaría una más: que el resiliente o superviviente vive la adversidad con la certeza de que no está solo en esto.

 

El ver el lado bueno de las situaciones difíciles que nos suceden es algo que se puede APRENDER. Es como un músculo: comienzo a ir al gimnasio siendo un flacuch@ sin mucha fuerza, y al paso de un tiempo mis músculos están fuertes y listos para grandes pruebas.

 

Lo mismo sucede con aprender a ser optimistas y constructivos: necesitamos desarrollar el músculo de ver el lado positivo de los acontecimientos que nos pasan, y esto NO significa que vamos a ignorar o a tapar lo “negativo” de la situación.

 

¿Qué tan bien desarrollado tienes el músculo del optimismo y del pensamiento positivo? ¿Crees que lo que te sucede te deja siempre una enseñanza positiva para ser una mejor persona? ¿Con qué lentes quieres ver e interpretar los acontecimientos que te suceden?

 

La decisión es totalmente personal y esta frase de Dr. Seligman te garantiza algo: “La vida causa los mismos contratiempos y los mismos retos tanto a los optimistas como a los pesimistas. Sin embargo, los optimistas saben aprovecharlos mejor”. 

 

¿Estás listo para aprender a ser positivo y constructivo?