¡Están locas! Sorprendí a Nathan que decía esto a Alberto. Y luego Alberto le decía a Nathan: ¡Están bien locas!

 

Me carcajeé en grande. Me acordé de Linda Rottenberg y su libro “Crazy is a Compliment” (“La Locura es un Halago”). ¡Respiré aliviada!

 

Si nos llaman locas, nos hacen un grandísimo favor.

 

Alberto es el esposo de Miryam. Nathan, es el mío. Y tienen razón: La locura nos pegó con fuerza, después de vivir la experiencia del cáncer. Por eso creo que Miryam y yo, comenzamos a ser muy buenas amigas.

 

La conocí mientras preparaba mi certificación como coach de salud. Me habían asignado hacer algunas presentaciones y sesiones de acompañamiento. Una amiga invitó a Miryam a la reunión. Desde el momento que la vi, con sus nuevos chinos en el cabello (cabello rizado), su energía para platicar y compartir lo que hacía para estar sana, su enorme sonrisa, estuve segura que estaba tan loca como yo.

 

Y es que estoy convencida, que se necesita LOCURA para #SuperVivir.

 

He aprendido muchísimo de Miryam: el uso de productos sin químicos peligrosos, la jugoterapia, la reflexología, los aceites esenciales, el uso adecuado de suplementos alimenticios. También la meditación, el ejercicio y la práctica de yoga. Aprendí acerca de los estilos de alimentación basados en el tipo de sangre, a acudir a doctores holísticos, el biomagnetismo, los colónicos, el uso de los masajes, por mencionar algunas terapias complementarias o alternativas, acerca de las cuales solemos intercambiar información.

 

Una definición que recién encontré de “locura” es: “entusiasmo o amor excesivos, que siente una persona por alguien o algo”.

 

Miryam, ¡muchas gracias por tu locura! ¡Gracias por enseñarme tantas cosas, al sentir ese amor “excesivo” por la vida!

 

¡Te quiero Chiquis!

_______________________________________________________________________

Miryam, ¿qué significó para ti vivir la experiencia del cáncer?

“Para mi fue una de las peores experiencias que he vivido, ya que tuve mucho miedo al imaginar todo lo que me podía suceder, y terror sobre todo a la muerte, pase por mucho dolor físico y emocional, mucha angustia, mucha incertidumbre y tristeza . Por otro lado,  y aunque suene raro, también fue una de las mejores etapas en mi vida, ya que tuve la oportunidad (que no todos tienen), de vivir una nueva vida: una vida mejorada  y agregada.

 

Me imaginaba algo así, como si el genio de la lámpara maravillosa me hubiera concedido un deseo: “Miryam, ¿cómo te hubiera gustado que fuera tu vida desde siempre?” Y ese deseo se me concedió.

 

Después del cáncer, tuve la oportunidad de renacer a una nueva vida…. una vida con la capacidad de amar a Dios sobre todas las cosas, de estar más cerca de Él que nunca antes. He renacido con la experiencia incluida, con una vida en la cual ya no tengo que sufrir los golpes de la  adolescencia ni la ignorancia de la inmadurez, para lograr ser feliz.

 

Ahora mi vida la disfruto al máximo, y la valoro más que nunca. Una nueva vida en la cual sólo quiero amar  y ser amada. Llorar con los amigos y con mi familia, ¡pero de felicidad!.

 

Ya no me atormento con cosas superfluas, como antes lo hacía. Ahora tengo mejor salud física y emocional. Me encanta disfrutar de las pequeñas cosas del día a día. Veo al cielo y disfruto su belleza, como nunca antes lo había hecho. Ahora soy de cabello de color negro y rizado (en mi otra vida era lacia). Amo ayudar a los demás, siempre que me necesiten. Sobre todo, amo amarme a mí misma,  tal y como soy física, y emocionalmente. … Amo mi vida…¡Una nueva vida feliz!”

 

¿Cómo era tu vida, a la hora de que te diagnosticaron cáncer? En términos de salud, estrés, alimentación, ejercicio, emoción.

“Me encantaba hacer ejercicio cinco o seis días a la semana (natación, cardio, yoga,etc), Mi alimentación no era mala. Procuraba comer frutas y verduras, tomar mucha agua natural, casi nada de leche, poca carne de cerdo. En realidad nunca fui de comer mucha comida chatarra, ni azúcar refinada. Tampoco consumía productos light. Sin embargo, ahora me doy cuenta de que mi alimentación no era la mejor, y cometía, sin saberlo, muchos errores en mi nutrición.

 

En  términos de salud, desde años atrás tuve algunos padecimientos fuertes. Por esa razón, me la pasaba haciendo ejercicio y cuidando mi alimentación. Sin embargo, en lo emocional no estaba muy bien, ya que tenia años intentando embarazarme, sin éxito. Eso me causaba mucho estrés, el cual me llevó a otros problemas de salud.”

 

¿Qué cambios has hecho, desde que supiste de tu diagnóstico?

“Desde el momento que me habló mi doctor, para decirme que el diagnóstico era cáncer de mama, decidí tomar al toro por los cuernos. Recuerdo que colgando con él, lloré mucho. Pasaron mil cosas por mi cabeza: la muerte, la quimioterapia, mi familia, mi marido, etc., etc.

 

Después de un rato pensé: ¡todavía no es mi momento, quiero hacer más por mi salud, hacer todo lo que esté en mis manos.” Cuando llegó mi marido de trabajar, le conté lo ocurrido. Nos aterramos juntos, lloramos juntos, y juntos decidimos que seguiríamos adelante.

 

Desde ese mismo día, mi vida cambió. Comencé por una alimentación 90% orgánica; cambié sartenes, ollas, maquillajes, productos de limpieza. Me metí de lleno a la meditación, ejercicio de menos impacto, dietas GF, dietas de la sangre, tratamientos holísticos, nutrición etc. Le di la bienvenida a todo lo que iba investigando, y que sabia que podía ayudar a mi cuerpo y a mi mente a sentirse mejor”.

 

¡Continuará! La próxima semana encontrarás con lujo de detalle cómo Miryam SuperVive día con día, ayudando a su cuerpo, mente y espíritu a sentirse cada vez mejor, implementando una variedad de terapias alternativas o complementarias. ¡Mucho por aprender! ¡Espérala!

MIryam

Miryam Ávila